Porqué ser empleado ya no es una garantía de éxito y prosperidad

La transformación del modelo productivo ha hecho que en la actualidad el hecho de ser empleado tenga un significado bastante distinto del  que tuvo  en sus inicios, los propósitos y la proyección que ser empleado implicaba para un  amplio colectivo de personas ya no es el que fue.

Para conocer que es lo que supone en la actualidad ser empleado y los retos y las transformaciones a las que este grupo de personas tiene que hacer frente en la actualidad, es preciso recurrir a la historia.

En plena revolución industrial en 1917 la economía de los Estados Unidos estaba sufriendo un importante problema de desabastecimiento, este desabastecimiento no afectaba a la falta de materias primas sino a la falta de trabajadores aptos para desarrollar su actividad en el sector industrial.

Esta falta de mano de obra se convirtió en un problema de gran envergadura que estaba comprometiendo el crecimiento económico del país, con el fin de solucionar este tema se tuvo que innovar para de algún modo crear a esos trabajadores cualificados tan necesarios para garantizar el desarrollo del país.

Para ello se creó algo que ahora nos parece que lleva siglos con nosotros pero que tuvo su nacimiento en este período, la escuela pública obligatoria.

Incidencia de la escuela pública obligatoria en la formación de los trabajadores

Probablemente la primera idea que te venga a la cabeza es que en el origen la creación de la escuela pública obligatoria fue convertir a los niños en personas que en el futuro pudieran gracias a los conocimientos adquiridos, desarrollar sus habilidades y su creatividad en su actividad profesional.

Pero el propósito de esta escuela pública obligatoria estaba muy lejos de perseguir este fin, definitivamente no fue creada para fomentar la creatividad o la independencia, su propósito nunca fue “crear soñadores”.

El sistema de escuelas públicas de principios del siglo XX nació con el objetivo de crear un ejército de personas formadas para ser empleados desarrollando su actividad de forma obediente en la línea de producción de la fabrica.

Todos los procedimientos utilizados en la escuela pública obligatoria tenían un fin, los castigos a los niños tenían el propósito de fomentar la disciplina, así como el sonido de las campanas planificaban el día y marcaban el tiempo dedicado a cada actividad.

Cada acto y cada procedimiento estaba ideado para que los colegiales adquirieran las habilidades y la actitud correcta que les permitiera ser empleados que ejecutaran sus funciones con eficiencia en la fábrica en el futuro.

Definitivamente la escuela pública obligatoria cumplió con el propósito de proporcionar a las fábricas individuos que cumpliesen con eficiencia su cometido de ser empleados obedientes con las aptitudes y actitudes necesarias para cumplir con las tareas que les fuesen asignadas.

La formación de futuros trabajadores se convirtió en una gran inversión destinada a proporcionar mano de obra que garantizará el futuro de la economía de la nación.

Por que el modelo de ser empleado está en declive

Pese a que en el pasado fue exitoso el modelo productivo que basaba el crecimiento económico en crear y formar a un amplio colectivo de personas para dotarles de todas las habilidades para ser empleados, dicho modelo ha dejado de ser referencia como consecuencia de la transformación del modelo productivo.

Nuestra economía ha cambiado, definitivamente ya no vivimos en una economía industrializada donde ser empleado era prácticamente la única alternativa para la práctica totalidad de la población.

Pese a que el modelo basado en ser empleado sigue todavía vigente, está en un retroceso constante ya que vivimos en la era de la información, donde la riqueza no se genera tanto en las fábricas como en las redes conexión e información.

Un dato revelador, en la actualidad hay mas usuarios de Facebook que personas sobre la faz de la tierra hace 200 años, esto pone de manifiesto lo rápido que está cambiando el modelo.

La economía ha dejado de realizarse exclusivamente en el mercado local, ha pasado a convertirse en una economía globalizada gracias a las redes de conexión e información como Internet.

En el apogeo de la era industrial ser empleado estaba bien recompensado, si trabajabas duro, eras disciplinado y hacías lo que se te pedía, sin embargo no se te premiaba por  tu capacidad de innovación, sino por tu obediencia.

Muchos de estos trabajadores gozaron de estabilidad laboral, buenos salarios, un sistema de pensiones y una red de auspicio que velaba por su bienestar (esto es lo que se denominó el estado de bienestar).

Sin embargo en la actualidad estamos acudiendo a una profunda crisis del estado de bienestar, ser empleado ha dejado de ser una garantía, los trabajadores están perdiendo progresivamente esa red de auspicio que garantizaba su bienestar.

Ser empleado en la actualidad ya no genera estabilidad

El perfil de empleado no se limita solo a los operarios de las fabricas, incluye a amplios colectivos que pueden trabajar con computadores o en una oficina, en esencia esto también es ser empleado  industrial, porque tu salario se genera (al menos teóricamente) en función del aumento o descenso de la productividad de la compañía  para la que  trabajas.

Este sistema casi siempre está asociado a jornadas maratonianas en el puesto de trabajo y a un modo de vida que hace muy difícil la conciliación de la vida personal y familiar, además la creatividad y la individualidad son valores incompatibles con este modelo productivo basado en ser empleado.

Lo anteriormente descrito podría considerarse incluso como una situación favorable, pero en la actualidad aunque cumplas con todos los requisitos para la incorporación al sistema como graduarte en la universidad, tener una formación profesional u obtener un título no te garantiza nada.

Además , aunque tengas  la suerte de tener un empleo, tienes una serie de limitaciones en lo que respecta a tu crecimiento.

En el contexto actual, los despidos son mas frecuentes que las oportunidades de trabajo y los trabajos con buenos salarios se “están extinguiendo”.

En tiempos de mis padres la práctica totalidad de estudiantes que terminaban la universidad encontraban un empleo en poco tiempo y posteriormente pasaban toda su vida laboral en la misma empresa.

Ahora el promedio de duración de un empleo es de 4,5 años, a esto me refiero cuando hablo de la transformación del modelo productivo, en la actualidad ser empleado no es sinónimo de seguridad y estabilidad, los números no mienten.

La solución: Emprender y unirse a la economía conectada

La economía conectada recompensa a las personas que no se conforman con el modelo de ser empleado y buscan la posibilidad de emprender en negocios que les proporcionen oportunidades reales de crecimiento.

Este nuevo modelo basado en emprender utilizando las ventajas de la economía conectada y las redes de mercadeo, está especialmente creada para personas comprometidas que están dispuestas a trabajar duro, pero que son conscientes de que si solo se limitan a ser un empleado, no podrán aspirar a las metas que desean.

La denominada economía conectada hace que las personas que participan en ella sean premiadas por actuar como conectores, bien sea a través de conectar a una persona con otra persona, a un negocio con otro negocio, a un negocio con un producto o a un producto con una persona.

Puedes ser empleado al tiempo que te unes a la economía conectada

Este nuevo modelo no es algo que vaya a suceder, es algo que ya está ocurriendo hoy, estamos programados para conectarnos con otras personas y esto es algo de lo que han sabido sacar partido redes sociales como Facebook, dando lugar a negocios multimillonarios con un alcance global.

Siguiendo con Facebook, pese a que esta compañía no te paga por utilizar tus datos vendiéndoselos a los anunciantes, la seguimos utilizando, ¿por que? Por esa necesidad innata de estar conectados a los demás que tan bien han sabido utilizar los gigantes tecnológicos de Internet.

Estamos programados para conectarnos con los demás, esto es algo que la mayoría de las personas desconoce.

Este desconocimiento genera temor en esas personas, porque pese a que advierten que su salario baja o está estancado, que corren el riesgo de ser despedidos de su puesto de trabajo o que cada vez es mas difícil encontrar un empleo, no saben como utilizar esa conectividad innata del ser humano para generar ingresos adicionales.

Puedes ser empleado al tiempo que te unes a la economía conectada

En el mundo actual a pesar de que el modelo industrial y laboral está en crisis, sigue habiendo un buen número de trabajadores y consumidores, lo que faltan son “conectores”, personas que son conscientes de la importancia de aprovechar las redes de conexión e información, las redes sociales y las nuevas tecnologías para ganar dinero.

Estamos al final de la era industrial y al borde de la próxima revolución económica, faltan soñadores capaces de detectar las oportunidades que se están presentando para emprender aprovechando la nueva coyuntura.

La tecnología e Internet están cambiando las forma de hacer las cosas de cientos de millones de personas en todo el mundo, incluyendo la forma de ganar dinero, si te hubiesen dicho hace 15 años las cosas que puedes hacer a través de tu smartphone o de tu computadora  seguramente no lo hubieses creído.

Industrias como el network marketing y las redes de mercadeo que trabajan con todo tipo de productos y nichos de mercado, ofrecen la posibilidad de ser empleado al tiempo que puedes simultanear tu trabajo con un negocio en el que te van a pagar por conectar personas a un producto o un servicio.

A diferencia de lo que implica ser empleado, en el sentido de que para generar ingresos generalmente tienes que estar en un lugar físico, los negocios de la economía conectada como el network marketing, te permiten generar ingresos residuales desde cualquier lugar, con quien sea y en cualquier momento.

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